Aliento-Espíritu

El viento que no es más que el aire hecho persona
Edgardo Donoso

Aliento-Espíritu. Fototintas: Bajo este sugestivo título -seleccionado y recontextualizado- se propone el despliegue multisensorial de la obra última de Diana Randazzo, nuestra artista rosarina. Nada más vivificante, sutil, transformador como es este mismo elemento desplegado en dos conceptos separados por un guion, a saber: el aire. Con la palabra “aliento” se referencia lo que entra y sale del cuerpo para respirar y con “espíritu” la posibilidad de sentir y pensar. “Fototintas”, por el contrario, fusiona en un solo término dos modos de producción artísticas bien diferentes: por un lado, la fotografía digital y por el otro el uso de tintas y trazos con técnicas ancestrales (Sumi-e y Shodo).

Podemos considerar la muestra inmersiva y corpórea (con especial interés en hablarle al cuerpo y a los sentidos de la vista, el olfato, el oído) no solo como una invitación a mirar las cosas de nuestro entorno desde una perspectiva otra, sino como un comenzar a recorrer el camino conducente al equilibrio, a la unidad o al Bien, que suele ser algo digno de alcanzar. El punto medio de esos extremos señalados por los recursos de la obra: pincel-fotografía, pasado-presente, occidental-oriental, el cuerpo y la sociedad, la acción y la contemplación, etc., no parece estar tan alejado de lo que otra sabia mujer, Diotima, revelara al filósofo en el texto El banquete o del amor: se trata, justamente, del amor que al igual que la “opinión verdadera” se presenta a mitad de camino entre opuestos (ese “ser en el entre” para algunos “interpretante o pensamiento mediador”, “estética relacional”, los métodos, el Tao)

Elena Oliveras (2021) cierra con un párrafo iluminador sobre este asunto desde el libro de esta muestra: “El universo plástico de Randazzo no puede ser traducido, pero puede ser experimentado, como el aire que penetra en nuestros pulmones y, sin que lo veamos, permite “simplemente” estar vivos.”

La artista profundiza en su carácter heurístico, investiga, intenta resolver problemas con el señalamiento sobre la respiración, la macro fotografía de una pluma o de un paisaje, con la selección de micro universos, articulándolos luego con la huella de la mano en el trazo de tinta que deja un pincel. Son obras que se presentan inconclusas, abiertas, expectantes a la mirada del fruidor quien puede experimentar, sentir y pensar, hacerse preguntas sobre lo que ve y sobre su propio ser frente a ellas. De este modo Diana Randazzo, como una verdadera semionauta -al decir de Nicolás Bourriaud sobre los artistas contemporáneos- selecciona elementos de un horizonte infinito pero orientado, y los pone en inesperada relación con la propuesta poética de comenzar con ello un recorrido, un transitar hacia una meta cognición que permita un conocimiento de sí, de uno mismo. El hacer artístico para la autora adquiere, o retoma, su valor social, de transformación social, un intento de “despertar consciencia” a través de la sensibilización (aisthesis) frente a una suerte de anestesia contemporánea de la cual, paradójicamente, muchas manifestaciones del arte y el mercado no parecen exentas.

La muestra nos invita mas que a pensar la realidad a vivirla desde otras posibilidades, lo que en palabras de Palomar de Italo Calvino sería algo así: “Sólo después de haber conocido la superficie de las cosas –concluye- se puede uno animar a buscar lo que hay debajo. Pero la superficie de las cosas es inagotable”.

DIANA RANDAZZO //// www.dianarandazzo.com.ar / obra@dianarandazzo.com.ar / Rosario, Santa Fe, Argentina.